Ir al contenido

ALADINO y Lampara Maravillosa,

Teatro 

La experiencia desarrollada con Aladino y la lámpara maravillosa en la calle dio lugar posteriormente a una adaptación concebida específicamente para los teatros.

El universo para un lugar urbano se trasladó al escenario manteniendo sus elementos esenciales: la aventura, la fantasía, los personajes, la música, la danza, la acrobacia y el juego con los espectadores. Sin embargo, el cambio de lugar planteaba un nuevo reto: convertir una representación construida sobre el desplazamiento y la participación en una obra capaz de desarrollarse dentro de un escenario.

La adaptación permitió concentrar la acción y construir una narración teatral más continua, aprovechando las posibilidades propias del espacio escénico.

 

Una aventura de magia, humor y sueños.

HISTORIA Y CONTEXTO

La versión teatral de Aladino y la lámpara maravillosa surge como consecuencia de la experiencia adquirida con el montaje de calle.

La propuesta original había sido concebida para desarrollarse en distintos puntos de la ciudad, con un público que acompañaba a los personajes durante el recorrido. Al trasladarla al teatro, era necesario replantear esa estructura y encontrar una nueva manera de organizar la acción.

El escenario permitía concentrar en un mismo espacio los diferentes elementos que en la calle aparecían distribuidos a lo largo del recorrido. La historia podía desarrollarse con una continuidad diferente, dando mayor importancia a la composición escénica, a la relación entre los personajes y a la construcción de las distintas escenas.

La adaptación conservaba el imaginario visual de la propuesta original: el mundo oriental, los personajes, la presencia del Genio, la fantasía y los elementos espectaculares que habían formado parte de la versión de calle. Pero el escenario ofrecía otras posibilidades de composición y permitía profundizar en el trabajo teatral de la obra.

De este modo, Aladino pasó de ser una propuesta concebida para conquistar la ciudad a convertirse también en un espectáculo capaz de habitar el espacio teatral.


LA MIRADA DE GINÉS SÁNCHEZ

El paso de la calle al teatro suponía enfrentarse a un problema diferente.

En la calle, la acción se mueve con nosotros. El público acompaña a los personajes y la propia ciudad proporciona una sucesión de situaciones. En el teatro sucede lo contrario: el espacio está delimitado y es necesario construir dentro de él todo aquello que en la calle aparecía de manera natural.

La adaptación de Aladino nos permitió comprobar cómo una misma historia puede adquirir diferentes formas dependiendo del lugar en el que se desarrolla.

Había que conservar la esencia del proyecto original, pero al mismo tiempo encontrar una estructura adecuada al escenario. El trabajo consistía en seleccionar aquellos elementos que daban identidad a la propuesta y reorganizarlos para construir una representación teatral con su propio ritmo y desarrollo.

Esta adaptación nos interesaba precisamente por eso: porque permitía continuar investigando sobre las posibilidades del lenguaje teatral y comprobar cómo los recursos utilizados en un espectáculo de calle podían transformarse al entrar en un espacio escénico convencional.

Aladino se convirtió así en un proyecto que podía vivir en dos territorios diferentes: la calle, donde el espectador acompaña la aventura, y el teatro, donde la historia se concentra y se construye desde el escenario.


FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA.

​Reparto

Jazmín — Carmen Sánchez.

Jafar — José Antonio García.

Aladino — Alejandro Sánchez.

El Sultán — Ginés Sánchez.

​Equipo artístico y técnico.

Manipuladores de la marioneta del Genio

Carlos Sánchez y Lucía Cruz.

Equipo Técnico

Diseño y realización de escenografía y marionetas — Alejandro Sánchez.

Diseñador y confección de vestuario — Pepe Vázquez.

Música — Música oriental.

Voz en off — Ezequiel Martínez.

Grabación musical — Jorge Gil.

Luz y sonido — Antonio Berlanga.

Material gráfico — Diseño Sur.

Fotografía — Virginia Ceballos.

Producción — José Antonio García.

Ayudante dirección — Lucía Cruz.

Dirección — Ginés Sánchez.