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LA POSADERA

de Carlo Goldoni

EN EL PROGRAMA DE MANO

Unas palabras al público asistente

De forma inusual, no voy a utilizar este espacio para hablarles sobre la ética o la estética de la compañía, pues a fuerza de repetir estas palabras pueden perder su significado. Prefiero felicitarme y felicitarles por tomar la decisión de venir a ver nuestra obra. Uno no debe dejarse llevar por las apariencias, según el dicho popular, aunque reconozco la importancia de la forma para reflejar el contenido. En este caso no puedo decirles por qué he elegido a Goldoni, y en concreto esta obra, sencillamente porque si les digo la verdad ustedes no me creerían. Así que prefiero callarlo. Pero como el silencio se aloja en el estómago hasta producir úlcera y males del espíritu, pondremos toda la energía y concentración para no producir ese mal de nuestro tiempo llamado aburrimiento. De conseguirlo, les prometo en futuras ocasiones hacer tratados sobre ética y estética, con la única condición por mi parte de que no pierdan la sonrisa.

Sinopsis de la obra.

Dos aristócratas, se disputan los favores, el amor y el consuelo de Mirandolina, la Posadera. el Marqués de Forlipópolís noble de alcurnia arruinado, y el Conde de Albaflorida, nuevo rico que ha comprado su título y presume ostentosamente de sus riquezas. Por su parte el Caballero de Rocatallada aristócrata inteligente y soberbio que no puede ver a las mujeres se aventura en un pulso sin cuartel con la Posadera.

Desde la cocina Fabricio, criado de Mirandolina, vigila temeroso los devaneos de su patrona de quien también él está enamorado. Dos cómicas que visitan la posada se hacen pasar por damas aristocráticas, dando un salto mortal desde palacio a la realidad, dando lugar a continuos enredos. Mirandolina, muy astuta, se divierte con las situaciones creadas y se ríe del mundo decadente que le rodea, descubriendo en toda esta aventura lo más importante.